En aquella NAVIDAD, ahora pienso,
refugiados en las estrellas
que sosiego el que sentimos,
en aquel espacio inmenso.
Bastaba sólo la distancia
con el olor de ese tiempo,
esa noche, fuera del mundo,
como amantes del viento…
Pasó todo ¡qué verdad tan falsa!
Aquella mi ilusión romántica,
mezcla de lágrimas y risas,
se deshace en el fondo de mi alma.
Parece que fuiste un sueño
entre las Pirámides y el Nilo,
un espejismo del desierto.
Los Reyes Magos de camino,
por la arena, subidos en los camellos,
nos traen en sus serones:
EL MÁS PRECIADO ANHELO…
Jierro
