¡LA TIERRA ES UN GRAN BOSQUE!
Y ella tan pequeñita,
quería plantar su árbol,
pidiéndole un deseo,
cuando lo hubo regado.
¡TODOS LOS NIÑOS DEL MUNDO,
TENGAN UN ÁRBOL APADRINADO!
Aunque vivan en los pueblos,
aldeas, grandes ciudades,
cerca del mar o en el campo.
¡NUNCA LA HOGUERA PRENDA,
A QUIENES QUEREMOS TANTO!
Y en sus bosques tan espesos
con sus copas gigantescas,
brillan troncos plateados,
rodeamos haciendo ruedas,
enlazadas nuestras manos.
Cantaremos bellas coplas
bajo los secretos nidos
que guardan bajo sus frondas.
Y en las noches de verano
desde la ventana abierta,
escucharemos sus trinos,
son los pajaritos nuevos,
que viven entre los pinos…
Jierro
