En el 1703, PEDRO el GRANDE fundó SAN PETERSBURGO con el esfuerzo inhumano de 100.000 sirvientes y campesinos. SAN PETERSBURGO, una de las ciudades más bellas de EUROPA, famosa por sus deslumbrantes palacios aristocráticos, pero también por lacras como la mafia o la corrupción.
La grandiosidad salta a la vista y retumba en el oído. Las zonas nobles, en donde había grandes juergas durante los siglos XIII y XIX, se conspiraba contra el zar, se escribía la mejor literatura y música y se filosofaba sobre el destino de SAN PETERSBURGO y el alma rusa.
Los turistas siguen la pista del protagonista de
«CRIMEN Y CASTIGO». El famoso escritor DOSTOYEVSKI la llamó «la ciudad más artificial del mundo». Situada en un entorno estratégico de conflicto entre Rusia y Suecia fue escenario de la famosa «Guerra del Norte» entre ambos países…
La llamada VENECIA del NORTE por la creación de canales y la construcción de mezquitas, iglesias y palacios imperiales para poner la ciudad a la altura de los grandes centros culturales del mundo ha pasado por muchos cambios a lo largo de su historia: En 1712 fue la capital de RUSIA. Se llamó PETROGRADO, «la ciudad de Pedro el Grande», y cuando ya no fue la capital pasó a llamarse LENINGRADO en honor de Lenin.
La ciudad ha sido epicentro de varias revoluciones que cambiarían el rumbo de todo el país, a la vanguardia de los principales movimientos sociales y políticos del siglo XX. Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania bloqueó la ciudad, fueron unos años muy duros en su historia durante los cuales la población moría de hambre. En 1945 se le concedió el título de «Ciudad Heroica».
Actualmente es la segunda ciudad más importante de RUSIA gracias al prestigioso Museo Hermitage y algunos de sus monumentos declarados PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD por la UNESCO.
En primavera y verano la aglomeración de los que están y los que vienen, las idas y venidas para recorrer la ciudad, itinerarios a pie, en coche, en tranvía y en diversos modelos de barca…
Las «llagas» de desconchones aparecen en cuanto se sale del circuito básico en torno al río NEVA y más allá surge la otra cara de la ciudad, ahora solitaria con edificios plomizos que se desmoronan. Quizás algún día terminen esta ciudad que ni los catorce zares ni quienes mandaron después dieron nunca por concluida…
Jierro