SIBARITA es el gentilicio de la persona que procede de SIBARIS, nombre de una antigua ciudad de la MAGNA GRECIA, una de las más importantes colonias emplazada en el sur de ITALIA, en la provincia de CALABRIA.
Gracias a la gran cantidad de recursos de estas tierras excelentes para la actividad agrícola, proporcionando buenas viñas, cereales, verduras y frutas, además de magníficas ceras, miel, madera, betún, lana y plata hizo que creciece y comerciara con otras localidades.
La ciudad se convirtió en un importante centro comercial donde las riquezas eran muchas y variadas, esto hizo que sus habitantes vivieran en la opulencia y el lujo, tenían una alta posición social y sólo buscaban lo exclusivo, que los diferenciase del resto…
Los SIBARITAS construyeron fastuosas viviendas y todo era derroche por doquier, abundaba el lujo y el confort y disfrutaban de sofisticados alimentos en grandes banquetes. Al mismo tiempo, fueron centros de creación literaria, filosófica y de todas las artes en general…
Los SIBARITAS compraban púrpura a la ciudad costera de Asia Menor, MILETOS, y teñían en sus propios talleres las preciosas telas para las élites que vendían a precios astronómicos. La economía de MILETOS y SIBARIS se complementaban: los SIBARITAS mandaban materias primas, esclavos y alimentos y recibían productos manufacturados…
La comodidad impulsó a los SIBARITAS a organizar sus propios Juegos Olímpicos en vez de viajar hasta Olimpia.
No sabiendo poner límites a la desmesura se hicieron débiles, según los historiadores, la ciudad de CROTONIA pidió asilo a SIBARIS por ser invadidos y el gobierno local no quiso, lo que ocasionó una guerra entre SIBARIS y CROTONIA. Los crotonianos se hicieron con SIBARIS, la saquearon y desviaron el río hasta sepultarla bajo las aguas en el 510 a.C.. Los restos de la ciudad fueron encontrados en los años 60 del siglo XX a 5 kilómetros bajo el lodo.
SIBARIS, la ciudad del lujo, una ciudad imponente donde los templos de POSEIDONIA son el testimonio más elocuente de la riqueza de esta colonia…
Jierro