Sissí

Nadie esperaba lo que sucedió y menos «SISSÍ» cuando Francisco José su primo, el emperador de Austria, quiso convertirla en su esposa en vez de a su hermana Helena.

SISSÍ se sintió halagada por las atenciones de su primo y era consciente de que jamás admitiría una negativa por respuesta.

El cine entronizó a la emperatriz Elisabeth de Austria (Isabel de Baviera) como el icono de una Viena que vibraba a ritmo de vals.

Sin embargo «SISSÍ» fue una personalidad muy controvertida en su tiempo, a la que los sectores más conservadores de las cortes europeas no dudaron en tachar de irresponsable y extravagante…

«SISSÍ» con sus problemas de salud, su amor por la cultura clásica o su legado poético fue un espíritu delicado y lúcido que comprendió mucho antes que su entorno que había llegado el fin de su época. Y, sobre todo, fue una mujer profundamente desgraciada, condenada a vivir una vida que no deseaba y obligada a superar infinitos sinsabores que, sin duda, culminaron con la trágica muerte de su hijo Rodolfo, el heredero de la corona.

Aquella jovencita no iba a cumplir con los cánones propios de la Corte Imperial y no tenía intención de someterse al rígido protocolo cortesano, pero todo fue inútil: el emperador «estaba enamorado como un cadete» y en 1854 se celebró la boda en Viena.

La nueva vida de «SISSÍ» nada tenía que ver con el ambiente en el que ella había crecido, entre la etiqueta cortesana que le restaba espontaneidad e intimidad y su suegra y tía la archiduquesa Sofía que criticaba sus hábitos, vestidos, costumbres y aficiones más las obligaciones del emperador, todo ello, se convirtió en una pesadilla para Isabel de Baviera, aumentada con que su suegra se llevó a su primera hija para educarla.

Con 30 años Elisabeth había dado ya tres descendientes al emperador, estaba embarazada, había madurado y se encontraba en el cénit de su belleza, no se sometería más a la disciplina de la corte más que fuera estrictamente necesario… logró mantener HUNGRÍA unida al Imperio por su amistad con un coronel del ejército magiar Gyula Andrássy…

Cuando recibió el duro golpe de la muerte de su hijo, las depresiones de SISSÍ se agudizaron y se convirtió en una sombra de sí misma.

Viajó sin rumbo fijo y el 8 de septiembre de 1898 cuando se disponía a tomar un ferry, un anarquista italiano le clavó un estilete en el corazón…

Jierro


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