Hubo tiempos en que estuvieron de moda los gordos y, más concretamente, las gordas. Los rostros mofletudos, la exuberancia de los pechos, la carnosidad de los brazos, las nalgas espesas, los voluminosos muslos, las infladas pantorrillas: la belleza, la seducción, incluso la salud se medían por las redondeces del cuerpo. ¡Las damas macizas que pintaba RUBENS!.
Luego, el cine, y de manera singular el cine italiano lanzó el ideal de las «maggiorate fisiche», encarnado por aquellas célebres actrices de vertiginosas e impresionantes curvas que se llamaron SILVANA PAMPANINI o GINA LOLLOBRIGIDA o SOFÍA LOREN. Mujeres monumentos o mujeres bandera…
Así era la «maggiorata fisiche», del cine italiano
«SOFÍA LOREN». La evolución desde el ayer al hoy está reflejada de una manera singularmente espectacular, en el cambio físico. Cuando aún no era veinteañera recordaba su infancia y su primera juventud: era una niña fea, larguirucha, flaca como un palo. En casa me llamaban «mondadientes». Tenía los codos puntiagudos, las piernas zambas y las clavículas salientes. En la calle la gente se volvía a su paso. Pero era para reírse.
A los 13 años en el palillo se produjo la metamorfosis y se operó un milagro bastante corriente en Nápoles. Las curvas de aquella niña se iban marcando cada vez más. SOFÍA LOREN engordó y, al debutar en el cine en 1951 en «QUO VADIS» lucía un cuerpazo joven y agresivo, que pronto enloquecería a todos los italianos. «SEX-SYMBOL», «MAGGIORATA», «JAMONA», mujer napolitana exuberante y llamativa…
Fue la «LOREN» diva de los años cincuenta. Pero esto había cambiado. Al principio de los sesenta la evolución desde el ayer al hoy está reflejada en el cambio físico de SOFÍA LOREN. Se había convertido en una belleza distinta. La gran dama del cine italiano mantuvo su belleza con una silueta envidiable, refinada, estilizada y seductora
Ella explica que los secretos de su belleza son muy naturales: dormir 8 horas cada día, maquillaje ligero, alimentación de forma racional y equilibrada y gozar de una serenidad interior para amar y ayudar a los demás. «Es por ello por lo que ahora soy más bella que a los veinte años»…
Jierro