Lo mejor que podemos hacer es aprender del pasado para dar lo mejor de nosotros, para vivir sin miedos, atentos al bienestar general, en armonía con los demás.
Violines de la Esperanza es un proyecto de conciertos en todo el mundo, interpretados con violines, violas y violoncelos coleccionados desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Muchos de estos instrumentos pertenecieron a judíos antes y durante la guerra.
En los inicios del siglo XX, con frecuencia los violinistas amateurs adquirían instrumentos personalizados con detalles simbólicos. Se decía que cuánto más «judía» fuera la apariencia del violín, mayor era la probabilidad de que el rabino local recomendara contratar al violinista para la boda y que recibiera propina de los celebrantes…
Los nazis utilizaron la música, y especialmente a los violines para humillar y degradar a los judíos en los guetos y en los campos de concentración. Confiscaron miles de instrumentos pertenecientes a judíos en toda Europa.
Una forma de sostener la memoria, de celebrar la vida por los que murieron, por los que sobrevivieron, por todos son los conciertos de «VIOLINES DE LA ESPERANZA».
AMNON WEINSTEIN es un luthier, un artesano de instrumentos de cuerda. Su familia, tanto materna como paterna, murió en los campos de concentración.
AMNON encontró su manera de materializar esta carga de la historia restaurando los deteriorados violines sobrevivientes.
Para él, los violines no identificados son los más valiosos de su colección, no son instrumentos caros, son objetos simples que representan la vida cotidiana de la comunidad judía y sus tradiciones, que fueron destruidas.
Desde mediados de los años 90 los busca, los restaura y resucita, haciendo que estos vuelvan a sonar, es su forma de recordar a los millones de inocentes que perecieron. Cada violín es la voz de esta gente. Dondequiera que hubieron violines, hubo esperanza…
Según explican AMNON WEINSTEIN y su hijo, reparar estos violines que portan la estrella de David implica un gran desgaste emocional porque enfrentarse a su dañada madera es enfrentarse al sufrimiento de las manos que los tocaron, cuando sus notas acompañaban a otros judíos que salían de los barracones por última vez…
¿Cómo podían hacerlo?
AMNON dijo una vez: «La música es la voz de todos aquellos que han sido privados de sus palabras y de su vida».
Jierro
