Una nueva primavera

Volvieron alegres las golondrinas,
que en otoño dejaron su nidal,
en el filo del tejado con sorpresa,
encontraron derruido su hogar,
transportando con sus picos yerba y barro,
construyeron otra casa en su lugar.

En aquel jardín viejo y querido,
ha llegado una nueva primavera,
lejos se oyen cantes fugitivos,
en el arroyo que baja de la sierra.

¡Quién pondrá agua a los pajarillos,
en los cuencos sobre el banco de piedra,
pronto lloverá sobre los heliotropos,
y se enredarán sobre el centenario olivo,
con flores amarillas las madreselvas!

¡Y quién escuchará de noche los grillos,
sentados en la escalinata desierta,
cogidos de la mano como antaño,
sintiendo la esperanza como meta!

Jierro


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