Los árboles durante siglos crecieron rápido, en un entorno con veranos menos cálidos y secos, además de más cortos. Entonces los incendios también se sucedían, pero no eran tan graves, sólo daban lugar a cicatrices patentes en la corteza de algunos ejemplares. Sin embargo, el calor fue, década tras década en aumento sin que los seres humanos que antes cuidaban el bosque fueran conscientes del peligro de los fuegos de una virulencia cada vez mayor.
EL VALLE de IRUELAS es un espacio natural situado en la provincia de ÁVILA con una superficie de nueve mil hectáreas, donde viven más de 600 especies vegetales, destacando el tejo, el acebo, el olmo de montaña, el pino cascalbo, castañares… Es una zona especial de protección de las aves como el buitre negro y el águila Imperial Ibérica. En las poblaciones de Las Cruceras y La Rinconada vivían trabajadores de las fábricas tradicionales de resina y madera…
La sociedad española se ha ido concienciando desde hace décadas sobre el papel beneficioso que juegan los terrenos forestales en el equilibrio de la Naturaleza, creciendo en ella el conocimiento sobre las últimas funciones que contribuyen al bienestar humano y exigiendo el respeto a los bosques.
Nadie duda que en la actualidad el monte se concibe como fuente de múltiples recursos: leña, maderas variadas, frutos, pastos, setas… a la que se añade una función protectora, paisajística y recreativa… integrada en las demás actividades rurales: ganadería, caza…
El VALLE de IRUELAS es también un destino popular para los amantes del senderismo, la escalada y otros deportes al aire libre. La presencia de antiguas construcciones, como ermitas y casas de piedra, las lagunas del Valle con sus aguas tranquilas y rodeadas de bosques, son lugares idílicos para desconectar y sumergirse en la sensación de lo misterioso y lo desconocido. Según la tradición oral, el VALLE de IRUELAS alberga historias sobre seres mitológicos que habitarían en las profundidades de sus bosques…
Uno de los misterios más destacados del VALLE de IRUELAS es la presencia de antiguos petroglifos, grabados en las rocas que han desconcertado a arqueólogos y entusiastas por igual. Estos símbolos ancestrales alimentan el interés de quienes buscan descifrar sus mensajes ocultos.
Predominan las rocas graníticas que han dado lugar a paisajes de monumentos naturales con esculturas de gran interés y belleza como son las piedras caballeras, berrocales, domos, pedrizas… El paisaje sorprende por su orografía que permite la coexistencia de diferentes microclimas y una diversidad de flora.
Un valle precioso en cualquier estación del año, con una belleza particular cuando en el otoño los castañares cambian su color y el suelo del bosque se cubre de hojas… El VALLE de IRUELAS invita a ir siempre de paseo y es un pecado olvidarse de los prismáticos…
Jierro
