Un macizo rocoso unido a la Península Ibérica por un itsmo de arena, conocido como una de las «COLUMNAS de HÉRCULES» en la antigüedad, formado hace más de 200 millones de años por el choque de las placas euroasiática y africana, marcaba el límite del mundo antiguo: «EL PEÑÓN de GIBRALTAR».
Su historia militar comienza en el año 711 cuando el general bereber TÁRIQ IBN ZIYAD al iniciar la conquista de la Península Ibérica le dio su nombre actual: «MONTAÑA de TÁRIQ», llamada por los romanos y griegos «MONS CALPE».
Los españoles perdimos el PEÑÓN de GIBRALTAR a manos de los ingleses en 1704 durante la larga Guerra de Sucesión y con la firma del «TRATADO de UTRECH» en 1713, nunca más volvió a ser de España… Todo lo que ha hecho España para recuperar el PEÑÓN de GIBRALTAR ha sido infructuoso.
En su superficie de 7 kilómetros cuadrados, se recorren unos cinco kilómetros desde la frontera hasta el faro. Viven unas 30.000 personas, aunque sus calles se han convertido en un circo de turistas despreocupados en un paraíso fiscal libre de impuestos, una reserva natural de monos donde el Mediterráneo es turbulento y donde un mirador nos espera después de atravesar dos túneles excavados en la roca, nos apostamos junto al faro para contemplar la costa africana donde se divisa Ceuta en los días claros…
GIBRALTAR se ha convertido en la sede de una base militar potente, una de las bases militares más grande del mundo…Suena una canción de los BEATLES y no nos explicamos por qué aquí se casó JOHN LENNON con YOKO ONO. GIBRALTAR está repleto de historia, los muchos legados que permanecen en nuestros días, incluidas varias cuevas prehistóricas, un castillo árabe y baños que datan de los siglos XI y XIV.
En 1848 se descubrió una antigua calavera al pie de la empinada pared norte del PEÑÓN, ocho años después se descubrió una calavera idéntica en el VALLE de NEANDER (DUSSELDORF). ¡EL HOMBRE de NEANDERTAL!, podría haber sido ¡LA MUJER de GIBRALTAR!
Su arquitectura nos recuerda el paso de las épocas: georgiana, victoriana, de influencia portuguesa, genovesa o morisca… Las raíces de GIBRALTAR han crecido durante millones de años en el PEÑÓN y hoy la historia sigue viva con la libre apertura de la VERJA, que durante más de 100 años la ha separado de la península…
Jierro
Imagen: Arne Koehler, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons
