Viajeros de sillón

Los VIAJEROS de sillón se multiplican frente a las pantallas de TV. En las cadenas abundan los programas en las que nuestros emigrantes de lujo explican sus aventuras por rincones que atraen mucho a los ciudadanos y que intentan ver la vida de algunos españoles como un espectáculo o teatro casero y se representan poniéndose en su lugar como una manera de viajar, amena, cómoda y chismosa…

Fuera del caso están los emigrantes puros y duros y los misioneros religiosos… Los nuevos tiempos han diseminado por el mundo a compatriotas que ejercen oficios y ocios de todo género en cualquier parte. Ellos son los que explican cuánto les cuesta el alquiler, o cuánto comprar una casona, dónde venden los mejores productos locales y a la vez cuánto añoran los chiringuitos, el verse con los amigos o la fiesta en la calle…

Las mujeres son las que más abundan; suele ser porque se casaron con extranjeros o bien porque han seguido a sus maridos en trabajos bien pagados, aunque hay de todo y en el mundo en que vivimos hoy, tan globalizado, donde está el trabajo, está la vida de cada persona… Aunque siempre queda la nostalgia de regresar cuando concluya su aventura familiar o laboral.

En general son reportajes simples y repetitivos, de necio protagonismo a veces de los reporteros, así como de la ignorancia del país que quieren retratar. Aunque si se compara con la bazofia general de la televisión: Sálvame, Gran Hermano…, no hay que quejarse mucho… También hay que deslindarlos de otros buenos reportajes periodísticos… en el mundo… Tampoco sus protagonistas, cuando han sido bien elegidos, sencillamente viven en otro lugar, describen y, en ocasiones, juzgan las grandezas y menudencias del rincón que los acoge….

Otros VIAJEROS desarrollan la imaginación en las bibliotecas, pues ellas te hacen viajar… Abrir un libro significa abrirse a otras culturas, ideas y pensamientos y alimenta de una manera inconsciente y sana las ganas de cambiar de aire.

Podríamos decir que las bibliotecas son «grandes agencias de viajes», porque el viaje siempre ha estado ligado a la literatura. Hay siempre alguien dispuesto a VIAJAR, con ganas de contarlo o escribirlo y gente dispuesta a escuchar… ¿Cuántos viajes han comenzado con un libro?

Sin embargo, no todos tenemos esa afición y necesitamos un empujoncito para movernos del sillón y acercarnos a una biblioteca donde hay tantos libros por leer como viajes por hacer. Los viajes y la literatura no dejan de ser manifestaciones de un espíritu curioso y del placer del conocimiento siempre con la mente abierta…

Jierro


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