Desde el viejo tren, yo miro
al Valle del Guadalhorce,
las huertas lucen naranjas
qué salpican al campo frío
de pardos y verdes colores.
En lo alto de las peñas
un rebaño salta y brinca,
lo conducen dos mastines
y el pastor marcha deprisa.
La primavera invernal
antes que llegue el solsticio,
trajo florecillas al monte:
«REGALO DE NAVIDAD»
A lo lejos LA ANGOSTURA,
semicubierta de niebla
con nieves en las alturas,
entrevelos de nubes sueña,
la montaña de LA HUMA.
El tren camina despacio
sobre el puente de piedra,
se oye el murmullo del agua,
debajo el río fluye,
como serpiente que acecha.
Dulce melancolía
que el amor de invierno deja…
Jierro
