La medieval y bella leyenda del Lago de Sanabria (Zamora), en la que UNAMUNO eleva a la categoría de novela:
Campanario sumergido
de Valverde de Lucerna
toque de agonía eterna
bajo el agua del olvido…
Es una narración originaria de la comarca de Sanabria del 1.109…
En la noche de San Juan no se oye la campana del pueblo de Valverde de Lucerna, que quedó anegado bajo las aguas del lago por el egoísmo y la falta de caridad de sus gentes, con un peregrino al que no quisieron socorrer…
Muchos años después, 1.959, de nuevo la negligencia y avaricia de otras gentes que pretendían sacar rentabilidad mediante la producción de electricidad, en este mismo paraje, provocaron la rotura de una presa del embalse de Vega de Tera y con ella inundaron el pueblo de Ribadelago; muchos de sus habitantes no pudieron ser rescatados nunca…
Hoy en día, la Estación Biológica Internacional Duero Douro, alerta por el estado de las aguas del lago contaminado por los vertidos fecales de los pueblos del entorno y perdiendo el alto valor medioambiental que tiene.
Las depuradoras no funcionan y el dinero que dieron desde Europa para mantener el valor ecológico de un paraje idílico, sigue siendo la causa de la irresponsabilidad y de las consecuencias que conlleva del egoísmo que acaba con los pueblos… Acusan de alarmistas a quienes demuestran que se tiró el dinero o se malgastó…
Pese al trágico origen de su leyenda, este divino espacio natural ha recibido varios nombres en su historia. Los paseos por los bosques de roble, la visita a los pueblos que mantienen la arquitectura tradicional, la llegada del otoño, en que los castaños, tejos, acebos, abedules o alisos forman un cromatismo inigualable de colores, da lugar a un mágico y misterioso paraje y visitarlo una aventura que no olvidaremos jamás…
Jierro
