viernes, 12 de marzo de 2021 – 07:11

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María la Portuguesa es una copla compuesta por Carlos Cano en 1986, oscila entre el fado y el pasodoble, dedicada a la gran Amalia Rodrigues, que fue la responsable de la recuperación del fado portugués, así como hizo Carlos Cano con la copla andaluza.

La canción cuenta una historia de amor entre un marinero muerto a tiros y María, una misteriosa mujer portuguesa.
Ni se llamaba María, ni era portuguesa…
El 5 de enero de 1985, 3 de la tarde. Un joven contrabandista onubense carga cuatro cajas de mariscos en su patera, en la ribera portuguesa del Guadiana, para venderlas de forma clandestina en la costa de Huelva.
El contrabandista se llama Juan Flores, de Ayamonte de 35 años, casado y con dos hijas a las que quería comprar una muñeca Nancy para el día de Reyes…
En el momento de zarpar aparece una patrulla de la guardia costera portuguesa y sin darle el alto, le descerraja dos tiros a bocajarro, y lo mata en el acto.

El asesinato se comete en tierras lusas, por lo que el cuerpo es trasladado a una morgue de Portugal.
La familia reside en Ayamonte y no puede ir hasta que salga el transbordador a la mañana siguiente.
Una misteriosa mujer ha permanecido toda la noche al lado del féretro vestida de negro.
El crimen salta a los medios de comunicación y provoca conflictos diplomáticos, hasta el día 9 de enero no es trasladado a Huelva y la misteriosa mujer de negro permanece firme velando el cadáver, sin relacionarse con nadie. Sólo comenta que se llama María.

El barco zarpa hacia España con el féretro y no dejan que suba María; pero antes que el transbordador atraque en Ayamonte, ella ya está allí.
Y en primera línea del cortejo fúnebre y con una corona de flores vestida de luto riguroso.

Pronto empezaron a circular infinidad de rumores sobre la identidad de María…
¿Era una amante del asesinado?
¿Era una socia del negocio del contrabando?
¿Mató el «guardinha» a Juan Flores en un ataque de celos por María?
En realidad fue una mujer adelantada a su tiempo. Prostituta de lujo y después de cumplir 60 años dejó de ejercer y empezó a vivir del contrabando. Era conocida en Vila- Real de Santo Antonio cómo «La Española» o «La Salerosa» o «La Malhablada», con un carácter fuerte y muy apasionada por los hombres…

Jierro


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