viernes, 14 de mayo de 2021 – 07:37

viernes, 14 de mayo de 2021 – 07:37

Centenarias encinas y cenicientos quejigos,
robles andaluces de agallas llenos,
sus troncos retorcidos por el tiempo
bajo cuyo ramaje, en silencio,
se sentaron poetas, soñadores,
filósofos, campesinos, bohemios…
En esos bosques interminables,
protagonistas de historias y de cuentos,
trofeos del suelo donde nacen,
cuentan siglos desde que sus ramas,
dieron abrigo a nuestros ancestros.
Y sin embargo
Lo que hoy llamamos civilización,
dejó troncos inertes, estériles,
quemados por el fuego sin inmisericorde,
y los pájaros que regresen en bandadas
no podrán anidar ni buscar albergue…
Hacen falta manos amigas
que con su trabajo planten y acaricien
en la tierra baldía y asolada
para que la vida perdida resucite…

Jierro


Publicado el

en

por