«He dedicado mi cuerpo y mi alma a esta empresa»
Comentó Sergei Witte, el ministro de finanzas ruso que había dirigido la construcción de los 8.800 km de vía de ferrocarril transiberiano, lo calificó como «Una de las mayores empresas del siglo en el mundo entero».
Es imposible no emocionarse ante la perspectiva de un trayecto que se extiende hasta los confines de Asia .
El Imperio Ruso durante 26 años con interrupciones invernales por el riguroso clima trazó la línea de ferrocarril más extensa de la Tierra por donde circula el «jinete de acero» de la estepa, cruza toda Siberia y parte de Asia Central, une a Europa con Extremo Oriente, abarca 10.267 km.
Su construcción empezó a finales del siglo XIX, cuando el Zar Alejandro III , todavía estaba en el poder al finalizar la línea San Petersburgo- Moscú en 1.851.
La línea se divide en 7 secciones utilizando una mano de obra de 90.000 hombres presos en la isla Sajalin y soldados rusos.
Su costo total fue de 35 millones de libras esterlinas.
Durante la mitad del año, la carga y los pasajeros viajaban en trineos tirados por caballos sobre los caminos que en invierno algunos eran los mismos ríos cubiertos de hielo.
Desde Moscú hasta Vladivostok por las ventanas del tren desfilan las vastas extensiones de campos de cereales de la Rusia Europea, los Montes Urales, la taiga siberiana, las cristalinas aguas del lago Baikal y, por último Vladivostok a orillas del Pacífico.
Las opciones para detenerse son múltiples: Las históricas ciudades del Anillo de Oro como Vladimir,Suzdal o Yuroslavl, donde los espigados minaretes de las mezquitas y las resplandecientes cúpulas de las iglesias sobresalen a orillas del Volga.
Ciudades siberianas fundadas en su mayoría por cosacos y pioneros, son hoy grandes metrópolis con rústicos barrios de casas de madera.
El lago Baikal el más antiguo y profundo del mundo que contiene el 20 por ciento del agua dulce del planeta.
Finaliza el viaje después de 3.000 km más donde se encuentra el Mar de Japón.
Lentamente la taiga va dejando paisajes más dulces que anuncia la cercanía del Océano Pacífico, con un deslumbrante azul turquesa, mientras la locomotora aminora su ritmo hasta detenerse en Vladivostok…
Jierro
