viernes, 16 de abril de 2021 – 09:04

viernes, 16 de abril de 2021 – 09:04

El tiempo se había parado,
con la vista turbada, guardé,
la felicidad en mi mano
y con fuerza el puño apreté,
como quien guarda un milagro.
En aquel extraño día,
se presentó de repente
en mi camino trazado,
llovía a mares, llovía,
el viento del norte silbando…
Ajeno a mis pensamientos,
me miró de hito en hito,
aquella noche de estrellas
y sus ojos me eclipsaron.
Temblaba como hoja seca,
sonreí enrojecida,
en un paisaje olvidado,
fue como un amor primero,
que llega aún sin llamarlo.
Para no perder la magia,
envuelta con mi pañuelo,
sin querer abrir la mano,
la escondí entre mis senos…

Jierro


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