¡Cuánto tiempo más podemos esperar!
a leer nuestra desconocida historia;
aunque triste y escabroso sea nuestro pasado,
deben conocerlo los que viven ahora.
Se aparten los misterios, el mirar a otro lado,
amarga es la incertidumbre,la ignorancia,
que nos habla a un tiempo de pena y de gloria,
las aguas del olvido pasarán en la existencia
del hambre de justicia, aquí en nuestra Tierra.
La paz ansiada llegará silenciosa,
errante, con claros de luces y de sombras,
sobre la Patria nuestra de peleas entre hermanos
que solo benefician a mercaderes avaros…
¡Jóvenes de hoy que váis a la aventura!
Pronto, hay que acudir al BUEN QUIJANO,
para poder salvar nuestra memoria dura,
después de las tormentas llegan días claros…
Jierro
