He dormido tan profundamente que durmieron mis pensamientos,
luego al despertarme, volvieron ya los recuerdos:
Aquellas risas al aire, bellas palabras al viento,
agarrados de la mano subimos cerca del cielo.
Desde lo alto del monte se ve el mar a lo lejos,
nos tumbamos en la yerba y nos contamos secretos.
El sol tras la montaña, la luna en el mar naciendo,
las estrellas más brillantes viajan en el firmamento,
una que caía en picado nos concedía un deseo.
Hemos cerrado los ojos, los dos en el mismo tiempo,
al abrirlos a la vez, el deseo se está cumpliendo…
Jierro
