Enmedio de multitudes,
desde la ventana del tren
o en un autobús cualquiera,
busco tu rostro y no encuentro,
imagen que me devuelva:
la silueta de tu cuerpo,
tu mirada tan intensa,
aquellas palabras afiladas,
que la brisa se la lleva…
En esta añoranza vivo
queriendo encontrar tu estrella,
camino cual peregrino,
por sí de lejos te viera.
Aunque quizás ese día
mis pasos no obedecieran,
tornando a esa melancolía
que me tienen prisionera,
rechazar el azar prohibido
y evocar la ilusión primera…
Jierro
