Tanto tiempo a tu vera,
cabalga en mi pensamiento,
la juventud que ha pasado,
y renueva la primavera,
cuando ya la había olvidado.
Al igual que árboles con grietas,
en este tiempo brotados
y su dulce savia derraman
las arrugas del costado.
Los días azules tiemblan
en otra orilla jugando,
con las olas, con la brisa,
nuestros cuerpos enredados.
Por la arena van rodando,
al agua clara en mecidas,
se sumergen prisioneros
por el Mar Mediterráneo…
Jierro
