Nosotros que logramos nuestros sueños,
sobre la luna de plata un sueño dorado,
como aves ligeras que los mares surcan,
cruzando por montes, llanos y ríos,
con valor resistimos lo que sale al paso
y satisfechos esperamos el duro desafío.
Vive sensato y alegre en la dura lucha,
de lo que encontramos y lo que perdimos,
otros abriles pasados se añoran,
pues hermoso es abril, cuando ha llovido,
siempre andando, buscando donde se pueda,
en sus claros de luz o en sus sombras.
La paz ansiada, felicidad en la tierra,
no es irreal, ella existe,
en la flor del camino, en la gota de lluvia,
en las nubes que pasan sin volver atrás nunca,
como el niño que juega despiertos soñamos.
Porque mañana espera…
Jierro
