Dulce melodía

Dulce melodía

Con ritmo suave, intermitente, fuerte;
durante toda la madrugada
con el sueño hecho jirones,
me levanté arrecía, errante;
porque no creía de veras
con aquel escalofrío,
si era sueño o ilusión:
«QUE LA LLUVIA HABÍA VENIDO».

En los oscuros cristales
no vacilan ni se callan,
van deslizándose gotas
salpicando la ventana.

Una dulce melodía
perfumada de jazmines,
embriaga todo el campo
suspirando soñolientas,
candorosas, extasiadas
las flores malvas y azules.

Sus pétalos están llorando,
cada gota es gemela de la otra
y se agrupan entre todas
para inyectar la vida
en una hermandad melodiosa.

Besos llenos de sabores
por esta lluvia bendecida
al otoño de colores…

Jierro


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