ZAFRA, tierra de templarios, uno de los pueblos más importantes de BADAJOZ, moldeado por los alfareros de la Tierra de «BARROS», ofrece pueblos, ciudades y paisajes evocadores de Al- Ándalus y de la EDAD MEDIA.
En la Baja Extremadura, ZAFRA, destaca por los soportales de sus plazas, parece que está ciudad creció a partir de unas ventas musulmanas instaladas en la «PLAZA CHICA», en un cruce de caminos, para ofrecer al viajero acomodo y mercaderías.
El origen actual de su población está vinculado a los caminos y al agua. Es la capital del SUR de EXTREMADURA, con apariencia urbana en un entorno muy rural…
El espíritu comercial de la ciudad es «LA FERIA de GANADO de SAN MIGUEL» que se remonta al siglo XVI y es uno de los encuentros agroganaderos más relevantes de España.
A ZAFRA se le llama «SEVILLA la CHICA» por sus casas enjabelgadas, su notable casco histórico con edificios singulares: el palacio de los Duques de Feria, un Alcázar del siglo XV, la Iglesia de la Candelaria con óleos de ZURBARÁN, etc…
ZAFRA, «la bella Safar», por las importantes ferias del lugar tiene grabadas en los muros del casco viejo, una horma de zapato y una vara de medir, herramientas utilizadas en época medieval por los vendedores artesanos.
Los claveles en los balcones, el trazado de sus calles, la PLAZA GRANDE gasta aires señoriales con escudos heráldicos en sus casonas que recuerdan el origen noble de sus propietarios.
A su alrededor en la TIERRA de BARROS, los olivos y viñedos echan sus raíces sobre el suelo arcilloso por cuyas venas corre aceite y corre vino. Es un paisaje amarillo y también verde, inmenso debió parecerle a la ORDEN de los TEMPLARIOS, cuando ALFONSO IX le regaló esos olivares y esos viñedos, como compensación al apoyo mostrado durante la Reconquista, hasta que el papá CLEMENTE V decidió la abolición de los monjes-soldados.
Hoy es parador de turismo el Palacio de los Duques de Feria y las monjas de clausura de la Iglesia de Santa María de la Candelaria, siguen vendiendo dulces…
Jierro
