ZAMORA se alza sobre un promontorio amurallado a orillas del Duero, atesora uno de los mayores conjuntos románicos urbanos del país, destacando su catedral y veinte iglesias más. Los edificios de arquitectura modernista producen un cambio significativo a mediados del siglo XIX, debido a la llegada del ferrocarril.
Su estratégica localización, encrucijada de caminos en la VÍA de la PLATA, hacen de ZAMORA un lugar especial. Puede presumir de ser hermosa, pequeña y compacta con una colección de edificios que mezclan lo medieval con lo modernista y además se puede visitar andando.
En el casco viejo se encuentra «MILLA DORADA» que contiene ocho iglesias medievales dentro de las murallas. ZAMORA tiene un gran legado de historias y leyendas (Doña Urraca, el rey Alfonso VI, el Cid Campeador o el Cerco de Zamora)…
Según las crónicas, el Castillo de ZAMORA fue mandado a construir por Alfonso II, aunque nunca fue un castillo palaciego sino una fortaleza en la que protegerse y proteger la ciudad. La fortaleza tiene forma romboidal y ha sido rehabilitada para permitir el acceso a toda la estructura, incluso a las almenas.
En la Plaza Mayor de ZAMORA, una estatua de bronce rinde homenaje a los cofrades conocidos como «EL MERLÚ», que el Viernes Santo, a las 5 de la mañana despiertan a los vecinos con el sonido de un Clarín y un Tambor. La SEMANA SANTA es el más relevante acontecimiento religioso, cultural y social de la ciudad, siendo su desarrollo el reflejo de su historia y su evolución…
LA SEMANA SANTA se remonta a 1273, es una de las más antiguas y con una notable repercusión internacional. Declarada de INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL en 1986, es la única que cuenta con grupos escultóricos que representan en sus calles todas las escenas de la PASIÓN en orden cronológico y destaca por la devoción, la sobriedad, la austeridad, el silencio, el respeto y el fervor con el que se vive tanto por parte de los cofrades como por parte de los espectadores.
Para bajar a orillas del DUERO hay tres pasarelas: una de hierro, la del ferrocarril y la del Puente de Piedra, que tiene su propia leyenda, según la cual el espíritu de un caballero templario lo custodia. ZAMORA al atardecer se vuelve anaranjada y se funde con el índigo cielo, ZAMORA, una ciudad que enamora…
Jierro
Imagen: Fernando, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
